Cursos disponibles
Este curso de naturaleza teórica y práctica tiene un enfoque esencial que prioriza a la persona, su familia y la comunidad, tratando al individuo más allá de su enfermedad, reconociendo sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales, a través de la empatía, comunicación efectiva y respeto cultural, para ofrecer un cuidado integral, digno y personalizado que fortalezca la relación terapéutica y promueva el bienestar integral , integrando la técnica con la ética del cuidado en el día a día.
El curso “Bioética y Cuidado Humanizado como Estrategia para el Empoderamiento en Enfermería” propone una reflexión profunda sobre el rol ético, social y transformador de la enfermería, promoviendo la toma de decisiones fundamentadas en la dignidad humana, el respeto a los derechos del paciente, la autonomía y la justicia.
Un curso de Introducción a la Humanización tiene como objetivo principal devolver el foco a la dignidad de la persona en sistemas que a menudo se han vuelto demasiado técnicos, burocráticos o fríos (especialmente en salud y atención social).
Este curso práctico te sumerge en el arte de la Reflexología Podal, enseñándote a interpretar el mapa del cuerpo en los pies. Aprenderás técnicas precisas de presión y estimulación para activar los mecanismos de autocuración del organismo, aliviar tensiones profundas y restaurar el equilibrio físico y emocional del cuerpo.
El envejecimiento es un proceso absolutamente natural e irremediable por el que atraviesa toda persona con el paso del tiempo, es común que se sienta una especie de frustración acompañada de tristeza, sobre todo en el caso de que el cuidador sea un familiar cercano que puede no tener la comprensión total del estado de vejez. Por otra parte, la concepción que se tiene de las personas de edad avanzada no es muy positiva: se asocia al adulto mayor con ideas como una etapa productiva concluida, incapacidad y soledad.
La asignatura “Escucha y acompañamiento” de naturaleza teórica y práctica permite formar personas a fin de que brinden un acompañamiento empático, sin juicio y desde la fe, a quienes se sienten solos, abrumados o con dificultades; ofreciendo un espacio de acogida, aliento y orientación para afrontar sus problemas, integrando sus dimensiones física, emocional y espiritual.